Obesidad y Sobrepeso

obesidaatArgentina es el país con más niños obesos en América Latina.
La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo.  Hay 42 millones de niños con sobrepeso. 35 millones, de ellos, viven en países en desarrollo. Datos de la OMS.

Al final de esta esta sección – Lorena Allemandi, Directroa de Políticas de Alimentación Saludable de la Fundación Interamericana del Corazón –FIC Argentina-, opina sobre el mismo tema.

Trastornos alimentarios. Texto completo de la ley nacional, Nº 26.396/08.   El artículo 9 promueve los kioskos escolares -saludables.

 

mariposa15 Los chicos consumen en el recreo unas 6 mil calorías extra por mes

Un estudio de la Fundación DAAT analiza los alimentos que compran los menores en la escuela. La importancia de los kioscos saludables. Gisela Nicosia. 30/08/2014

Un jugo y un alfajor es una de las elecciones más frecuentes que hacen los chicos para comer durante el recreo. Analizado desde el punto de vista de las calorías ingeridas, este “combo” equivale a 350 kcal. Si se multiplica por los cinco días de la semana asciende a 1.750 kcal y al mes serán 7 mil kcal. La cifra crece aún más si se suman algunos caramelos (140 kcal entre 8 a 10 unidades) o un paquete chico de papas fritas (35 gramos 140 kcal). Según el último estudio realizado por el Centro Médico Fundación DAAT, la mala ingesta de alimentos en los recreos genera que los niños consuman en promedio casi 6 mil calorías de más por mes.

Este ejemplo demuestra que la transformación de un kiosco tradicional a uno saludable incide directamente en la problemática de la obesidad y sobrepeso en la población infantil. “A mi hijo le encantan las golosinas, los chupetines y todo lo que tenga azúcar. Como en la escuela no puedo controlar lo que come, hablé con el kiosquero para que no le venda nada dulce”, confiesa Andrea Sequeira, que se preocupa por el exceso de peso de su hijo Tomás, de 6 años.

Si bien desde 2008 está vigente la Ley 26.396 que contempla en el artículo 9 la promoción de un ambiente escolar más sano a partir de la implementación de kioscos saludables, sólo en algunos establecimientos pueden encontrarse (ver aparte).

Viviana Baranchuk, médica en nutrición y directora de DAAT, explica que los estudiantes de nivel primaria deben consumir entre 1.800 y 2.000 mil calorías por día entre todas sus comidas. “Es imprescindible controlar la alimentación durante las horas que están en la escuela. Si no cuentan con viandas que llevan desde la casa, muchas veces consumen lo que tienen a mano en los kioscos”, dice. Baranchuk insiste en que el proceso alimentario dentro de la escuela involucra a los padres y también a los educadores. “Se recomienda servir platos con alimentos de diferentes colores y sabores; además de hablarles sobre la importancia de incluir variedad de alimentos. Debemos alentarlos a reemplazar las golosinas por frutas frescas o secas”, aconseja.

Ana Gómez Neira es mamá de tres varones y coincide en la importancia de ordenar la dieta de los hijos. “Los chicos se llevan siempre de casa una vianda con verduras, o un sándwich de pollo y jugos sin azúcar. No les doy dinero para que se compren algo como hacen otros compañeros. Si bien en su escuela tienen la posibilidad de comprarse alimentos saludables como frutas y yogures, prefiero saber lo que comen”, afirma.

Desde la Fundación DAAT recomiendan suplantar el jugo y el alfajor por una bebida sin azúcar (0 kcal) y un turrón (70 kcal) o fruta (90 kcal). La diferencia de calorías rondará en 270 por día, lo que a la semana serán 1.350 kcal y al mes significarán 5.400 kcal menos.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la Argentina está entre los países con mayor índice de niños obesos de América Latina. “El sobrepeso combinado al sedentarismo que genera la cantidad de horas que los chicos pasan frente a la tele o la computadora altera el desarrollo y el crecimiento”, asegura Baranchuk.

Por eso se recomienda diseñar una dieta variada y balanceada, reemplazando harinas y azúcares refinados por orgánicos o integrales, y en lugar de gaseosas azucaradas, ofrecerles limonada, jugos de frutas frescas, gaseosas con edulcorante natural o agua.
sic Fuente: Perfil.com

mariposa15   Argentina: mayor porcentaje de obesidad infantil en Latinoamérica, por Magdalena Ehul Ayerza

La Directora Políticas de Alimentación Saludable de la Fundación Interamericana del Corazón – FIC Argentina-, Lorena Allemandi, en entrevista exclusiva con Pharma Republic, nos habla de la importancia de prevenir la obesidad en los niños.

“Según la Organización Mundial de la Salud, el sobrepeso y la obesidad infantil constituyen uno de los principales problemas de salud pública del siglo XXI. En nuestro país, la epidemia de obesidad infantil es una preocupación creciente. La Organización Mundial de la Salud señaló, en 2010, que Argentina presenta el mayor porcentaje de obesidad infantil, en menores de cinco años, en América Latina: un 7,3%. Por otro lado, los resultados de la Encuesta Mundial de Salud Escolar (EMSE) que se realizó en Argentina, en 2013, entre adolescentes de 13 a 15 años arrojaron que en los últimos cinco años, aumentaron el sobrepeso (24,5 a 28,6) y la obesidad (4,4 a 5,9)”.

¿Un niño obeso puede ser un adulto obeso?
Sí, los niños y niñas con sobrepeso u obesidad tienen alta probabilidad de seguir siendo obesos cuando alcancen la edad adulta y, por ese motivo, estar expuestos a un mayor riesgo de contraer enfermedades. Según datos del Ministerio de Salud, en los últimos años se observó un incremento significativo de la obesidad en la población: del 14,6% en 2005 pasó al 18% en 2009.

¿Qué enfermedades de riesgo puede padecer un niño con obesidad? ¿Y en la adultez?
En general, las consecuencias para la salud de la obesidad en la infancia y adolescencia se verifican tanto a corto como a largo plazo:
-Incremento de los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el colesterol elevado y la hipertensión.
-Mayor riesgo de padecer problemas del aparato locomotor, apneas de sueño y problemas sociales y psicológicos, como estigmatización y baja autoestima.
-Mayor probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes en la edad adulta.
-Mayor probabilidad de padecer ciertos tipos de cáncer en la edad adulta (principalmente de endometrio, mama y colon).

¿Qué factores influyen en la obesidad?
El crecimiento de la obesidad infantil es producto de múltiples factores, entre ellos: el aumento del consumo de alimentos y bebidas industrializados, altos en grasa, azúcares y sal, y pobres en fibra y otros nutrientes; junto a la disminución de la actividad física debido a los estilos de vida cada vez más sedentarios. Esto está acompañado por un aumento de las acciones de marketing y publicidad de las empresas alimenticias dirigidas especialmente al público infantil.
También es importante el tema de la lactancia materna. Varios estudios sugieren que la menor duración del amamantamiento produce una ganancia de peso acelerada en el primer año de vida. La lactancia materna funciona como un efecto protector para obesidad y diabetes tipo 2.

¿Qué es lo que se hace desde FIC Argentina alrededor de esta patología?
Si bien las personas pueden ayudar a prevenir la obesidad adoptando hábitos saludables, desde la fundación pensamos que es fundamental el diseño de políticas públicas que lleguen a toda la población y ayuden a crear un entorno saludable. Por eso, como organización de la sociedad civil realizamos investigaciones y diversas acciones para que la obesidad infantil sea una prioridad en las agendas de las políticas de salud pública y se tomen medidas al respecto.
Una de las acciones es trabajar en red con otras 40 organizaciones de América Latina para promover medidas que detengan la obesidad infantil, como regular la publicidad de alimentos y bebidas no saludables dirigida a niños dado que los avisos publicitarios influyen en los patrones de consumo de los niños y sus padres, y vulneran el derecho a la salud; y regular la oferta de alimentos en los comedores y kioscos escolares para garantizar que ofrezcan alimentos saludables dado que los colegios juegan un rol sumamente importante en la educación para la salud y la mejora de las conductas alimentarias.

¿Algo que quiera agregar?
La obesidad está presente en mayor medida en los sectores de ingresos más bajos por eso las medidas gubernamentales deben considerar a toda la población. Según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, en Argentina la obesidad en adultos creció un 3,7% en el sector de menores ingresos (pasó de 16,3% a 20%) entre 2005 y 2009, mientras que creció solo un 1% en el sector de ingresos altos (13% a 14%). El sedentarismo pasó de 44% en 2005 a 56% en 2009 en el sector de menor ingreso, cuando en el grupo de mayor nivel socioeconómico solo aumentó un 4% en el mismo periodo.

Los sectores de ingresos más bajos también muestran mayores tasas de diabetes e hipertensión; y un mayor gasto en tabaco; estos factores -junto con la obesidad y el sedentarismo- , son las principales causas que generan enfermedades cardiovasculares y crónicas. A la vez, estos sectores tienen menor acceso a los servicios de salud para su tratamiento, perpetuándose la inequidad social.
Por lo tanto, las medidas que apunten a reducir la obesidad, y con ellos las enfermedades cardiovasculares y crónicas, también son inclusivas porque benefician la salud de los sectores más vulnerables.

sic  Fuente: Pharamarepublic.net  Publicado el 11 de febrero de 2014