Alcohol y Adolescentes

Esta sección contiene:
Encuesta de DAAT en Argentina.
Las chicas toman diez veces más que el límite tolerado por su cuerpo
.
Alerta para Padres. El 78% de los padres cree que sus hijos no beben.
Riesgo de abuso de alcohol en adolescentes de 14 años, investigación en España.

EN la red –  Alerta: previas del verano 2015
De la previa a la matiné: tienen menos de 14 y el 32% ya toma alcohol

Aportes profesionales reseñados en la presentación del Foro Permanente: Niñez, Adolescencia y Sustentabilidad, el 22 de octubre pasado. Referencias del Programa de Responsabilidad Social en Prevención, con formación de “preventores voluntarios” desde aquí.

 

Una costumbre que está transformándose en riesgo.

Una costumbre que está transformándose en riesgo.

mariposa15 Encuesta – Resumen.
El consumo de alcohol se transformó, sin darnos cuenta, en una enfermedad adictiva, crónica y progresiva que deriva en múltiples complicaciones. A través de esta investigación, queremos dejar presente que podemos evitar que el alcoholismo se convierta en una enfermedad crónica y progresiva que derive en la ingesta excesiva y no controlada.
… La OMS cada año crece el número de adolescentes que consumen bebidas alcohólicas en el mundo entero. Para ellos, el alcohol permite esquivar los límites que la realidad impone y les deja acceder a un mundo que “ofrecería” mejores condiciones y sensaciones que la situación actual.
El Centro Médico Fundación DAAT desea que toda la sociedad en su conjunto conviva en un ámbito de salud tanto física como espiritual y mental. (recortado de sus conclusiones)
- acceso al documento desde la imagen-

mariposa15 Las chicas toman diez veces más que el límite tolerado por su cuerpo.  Gisele Sousa Dias

Dicen que beben para Deshinibirse y por la “presión grupal”. Para los médicos, toman como los varones.

chicas_alcohol¿Qué se espera de una chica que llega con sus amigas a un boliche? ¿Se espera el mismo rol pasivo que hace décadas, cuando el hombre tenía que “buscarla” toda la noche para ganarse, a lo sumo, un beso? ¿O se espera otra cosa: por ejemplo, que no pretenda que le paguen un trago, que se muestre autosuficiente, que encare y que no tenga pruritos morales a la hora de irse con alguien que acaba de conocer? El rol de la mujer viene mutando generación tras generación y el alcohol –especialmente entre adolescentes y mujeres jóvenes– se convirtió en un aliado para bajar las barreras de la inhibición y cumplir con lo que ahora se espera de ellas. Eso es lo que dicen los expertos, las estadísticas dicen el resto: la mayoría de las mujeres toma durante una previa 10 veces más de lo adecuado para su metabolismo.
Los datos provienen de un trabajo hecho entre mujeres de entre 16 y 22 años por el Centro Médico Fundación DAAT a la salida de colegios y universidades. “Las mujeres metabolizan menos el alcohol que los hombres, por eso un consumo adecuado en una mujer es de 125 cc. por día de alcohol, el equivalente a una copa de vino tinto, mientras que para el hombre es del doble”, explica Viviana Baranchuk, médica nutricionista y directora de la investigación. Ahora bien: según el trabajo, el 85% de las chicas consultadas toma en una previa un promedio de 1.250 cc.
“Toman para deshinibirse y no sólo en la previa del boliche sino en la previa de cualquier situación que les genere tensión emocional. Un ejemplo es tomarse unas copas de vino antes de una cita”, agrega Baranchuk. Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para el estudio de la Mujer (FEIM) suma: “Lo que obtienen es una desinhibición momentánea. Hoy, una chica que no tiene rápidamente relaciones sexuales es considerada una mojigata y es marginada. Es lamentable que vivan el ejercicio de la sexualidad como una forma de no quedar relegadas: el placer no existe”.
“Hombres y mujeres están reinventandose. Entre otras cosas, están poniendo en crisis el modelo de las relaciones sentimentales, que ya no son de una vez y para siempre. Eso nos lleva a una contradicción fuerte entre lo que acarreamos como sociedad y este nuevo espíritu de vivir el momento”, dice José Moreno, sociólogo y miembro del Observatorio de la Subsecretaría de atención a las adicciones de la Provincia. “En esa búsqueda, el alcohol tiene efectos deshinibiotrios, relaja, permite que el sujeto se libere y ayuda a romper ciertas taras de esta contradicción. Pensemos en una mujer que hoy tiene ganas de salir y pasar una noche con alguien desligada de un vínculo sólido y a largo plazo: el alcohol ayuda a adormecer las reglas y las condenas que se imponen”.
Deshinibirse no es, sin embargo, la única razón por la que las mujeres toman. Y muchas veces, eso que comienza en la adolescencia por diversión termina convirtiéndose en lo que se llama “consumo problemático” con el paso del tiempo (ver aparte). El gobierno de la Provincia estudió a las mujeres atendidas en el último año por consumo problemático de alcohol y preguntó, entre otras cosas, por qué toman. El 44% contestó “por conflictos familiares”, el 15% por “soledad”. El resto, para “estimularse”, “vivir nuevas experiencias” y por la “presión grupal”.
¿Toman más que antes las mujeres? “Aumentó muchísimo el porcentaje de chicas que llegan con una intoxicación alcohólica y ya es parejo con la cantidad de varones. Además, por su metabolismo, la mujer necesita menos alcohol que el varón para tener una intoxicación alcohólica grave”, dice Martha Braschi, toxicóloga del Hospital Fernández y del Gutiérrez.
“Llegan desde los 14 años, algunas caminando mal o comiéndose las vocales, otras directamente en coma. Si pueden hablar, cuentan que tomaron bebidas de alta graduación, pero lo que me sorprende es cómo cambió la mirada frente al hecho de estar borrachas: en mi época, si vos te emborrachabas eras una papelonera mientras que ahora, si no estás borracha sos una ‘careta’. Empiezan a tomar para deshinibirse, sí pero ¿cuándo lo lograron, terminan de tomar? No: terminar de tomar es volcar, vomitar, hacerse pis en encima”.
Lo de hacerse pis encima no es una forma de decir. La idea detrás de las fiestas “Mea culpa” (ver recuadro), por ejemplo, es ésta: la barra es libre hasta que alguien no aguanta más y entra al baño a hacer pis. Cuando eso pasa, se corta el alcohol. ¿Qué hacen algunas chicas para no ser responsables de eso? Cuando no aguantan más, se agachan, se corren la bombacha y hacen pis en algún rincón del boliche.
sic - Fuente: Clarín, 7 de julio de 2014

mariposa15 Alerta para Padres

Mezcla. Según el estudio de DAAT un adolescente toma cerca de cuatro vasos de cerveza, uno de Fernet, dos de vodka, uno de energizante y champagne antes de salir.

“Sin previa no hay salida. Cambiamos de casa, pero lo importante es poder tomar algo para ya ir más divertidos”, dice Evelyn G. (15) que este año comenzó a ir a bailar y define como “un ritual infaltable” a la cita de juntarse en la casa de algún amigo para beber alcohol. En la mayoría de los casos, los padres no conocen qué consumen.
Lo cierto es que la cantidad de bebidas alcohólicas que toman en cuatro días de previa equivale al consumo promedio estimado de un adulto durante un mes.
Este dato surge de la investigación realizada por la Fundación DAAT donde cien jóvenes de entre 16 y 22 años revelan que asisten en promedio a cuatro previas por mes y si bien el 34% asegura que las organizan para divertirse, el 65% respondió que lo hace porque siente que al beber se desinhibe, le da una falsa sensación de seguridad y lo “entona” para salir.
Viviana Baranchuk, médica especialista en nutrición y directora de la fundación a cargo del informe explica que en una noche cada joven toma alrededor de cuatro vasos de cerveza, uno de Fernet, dos de vodka, uno de energizante y una copa de champagne. “Es un consumo calórico sin ningún tipo de nutrición ni beneficio. Al contrario, el consumo excesivo puede ocasionar dependencia, comportamientos sexuales arriesgados, como embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual hasta enfermedades como hígado graso, insuficiencia hepática, sobrepeso y cirrosis hepática, entre otros”, detalla Baranchuk.
Otro dato que surge del informe es que el 80% de los varones consumen 1.650 cc de alcohol cuando se estima que la ingesta normal promedio permitido por día es de 250 cc en el hombre. Las chicas no se quedan atrás. El 85% de ellas consume 1.250 cc, cuando se estima 125 cc diario. Estos datos significan que en cuatro previas al mes consumen 6.600 cc los varones; es decir, 26,4 días de consumo de alcohol y 5.000 cc las mujeres lo que es igual a 36,8 días de consumo de alcohol.
“Se borraron las diferencias de lo femenino y lo masculino en muchas instancias. Pero las consecuencias pueden ser más complicadas en cuanto al impacto en el cuerpo y psiquis femenino”, explica Alejandro Shujman, licenciado en psicología y autor de Generación Ni ni. “No se animan a encarar la diversión sin alcohol. Ellos suponen que destraban sus inhibiciones con alcohol u otras sustancias. Creen que funciona como trampolín a la diversión”, agrega el psicólogo.
“Los chicos quieren mezclar cualquier bebida y no tienen idea de lo que les puede pasar. Prefiero que mi hijo haga las previas en casa para ver lo que consume. Hablo con los padres de los compañeros para que me avisen si autorizan a sus hijos a tomar”, cuenta Ana G., madre de Iván (14). (ver aparte)
En la encuesta revelan que ingieren todo tipo de mezclas como vodka con jugo de naranja, aperitivos con gaseosas, tequila y vino dulce, sin obviar el consumo de cerveza. “Es grave la situación porque arruinan su salud. Además en la mayoría de los encuentros no comen nada, sólo consumen alcohol que al combinarlo con bebidas azucaradas aumenta el deseo de ingesta por su sabor dulce”, concluye Baranchuk

El 78% de los padres cree que sus hijos no beben
Para alertar a los jóvenes sobre las consecuencias del consumo de alcohol, los especialistas recomiendan a los padres mantenerse cerca de ellos y dialogar sobre el tema desde chicos.
La psicoanalista Alejandra Lacroze, directora del proyecto Mi cuerpo es mi casa explica que “los chicos reciben gran cantidad de información, pero no quiere decir que puedan significarla. Con lo cual, en la medida en que no haya un adulto que los ayude a procesar debemos anticiparnos y conversar con nuestros hijos sobre el consumo de alcohol a edades muy tempranas, y sobre todo, escucharlos”.
Según una encuesta realizada en Argentina a 300 padres de chicos de 13 a 17 años el 78% de los encuestados cree que su hijo toma “nada”. El estudio realizado por Trial Panel, que forma parte de la campaña “Entre Padres e Hijos” de Cervecería y Maltería Quilmes, también resalta que seis de cada diez padres con hijos de entre 5 y 17 años hablan con sus hijos del tema.
A su vez, Lacroze menciona que es importante no ser cómplices con los menores y recomienda dar mensajes claros. “Los jóvenes no están preparados ni física ni mentalmente para consumir alcohol, y los padres no deben permitirlo. Deben explicarles que no es aconsejable y no pensar que porque ellos están presentes pueden tomar. La idea es que entiendan que hasta los 18 años no es aconsejable y está prohibido que beban alcohol”, agrega.
Como parte de la campaña, se creó un sitio online donde los padres pueden descargar una guía con consejos para charlar con los hijos, basada en el material creado por la ONG canadiense Educ’Alcool, y adaptada localmente con el apoyo de especialistas y ONG’S referentes en la temática.

sic Fuente: Perfil.com

mariposa15 Un estudio predice el riesgo de abuso de alcohol en adolescentes de 14 años
Neurociencia –  Pilar Quijada, Madrid, 2 de Julio de 2014

Diferencias en el tamaño cerebral, genéticas y de personalidad logran un 70% de precisión. El consumo antes de los 14, entre los factores de mayor riesgo.
El estudio de imagen cerebral más amplio realizado hasta la fecha muestra que se puede predecir el riesgo de consumo compulsivo de alcohol en la adolescencia. Según el trabajo, publicado en el último número de la revista “Nature”, la genética, la historia personal y la función cerebral, junto con otras cuarenta variables, permiten predecir con un 70% de precisión qué adolescentes se convertirán en bebedores compulsivos.

Neuroimagen de la estructura y función cerebral, medidas del cociente intelectual, rasgos de personalidad y análisis sanguíneos a 2.400 adolescentes de 14 años de 8 países europeos han permitido trazar el perfil de riesgo. Una especie de “radiografía” que permite adelantar quienes abusarán del alcohol en un par de años. “ Este perfil de riesgo multidimensional basado en los genes, la función cerebral y las influencias ambientales puede ayudar a predecir el consumo excesivo de alcohol a la edad de 16 años”, explica Robert Whelan, Ph.D., de Universidad de Vermont, el primer firmante del trabajo.
Entre los predictores más importantes de abuso: haber tomado alcohol antes de los 14 años, incluso una sola vez, resalta Whelan. “Ese tipo de conductas de riesgo, junto con la impulsividad que a menudo las acompaña, es un predictor de riesgo importante. Además, aquellos adolescentes que habían sufrido varios eventos estresantes se encuentran entre los que están en mayor riesgo de consumo compulsivo de alcohol”, señala.

Tamaño cerebral
El tamaño del cerebro de los adolescente también aportaba pistas sobre el mayor riesgo futuro de consumo compulsivo. Los adolescentes con cerebros más grandes, son más propensos a beber. Esto que parece un contrasentido tiene una explicación. Durante la adolescencia el tamaño del cerebro se reduce progresivamente, y esto se considera un signo de madurez. De ahí que “ los niños con cerebros más inmaduros – aquellos en los que aún son más grandes – sean más propensos a beber”.
Durante la adolescencia, además de configurarse la personalidad y los lazos sociales, se producen cambios importantes en el cerebro, como la disminución del número de neuronas y conexiones entre ellas (poda neuronal), que se traduce en una reducción de la materia gris, al tiempo que aumenta la materia blanca, que permite una mayor eficacia en la comunicación entre las células nerviosas.
Y es que, la maduración de nuestro cerebro es progresiva y no acaba hasta bien entrada la seguna década de la vida, explica Antoni Gual, Jefe de la Unidad de Conductas Adictivas del Hospital Clinic de Barcelona. Y las que más tardan en madurar son los lóbulos frontales, donde reside la “voluntad”, o en palabras de Gual, los mecanismos de freno del cerebro. “El alcohol actúa sobre esta zona del cerebro, y por eso la capacidad de adicción es mayor”, aclara Gual, que recientemente ha participado en el seminario Lundbeck “adicción al alcohol: viaje al interior de una enfermedad.
Además de las diferencias observadas en el lóbulo frontal, el cerebro de los adolesentes en riesgo muestra también patrones diferentes en los circuitos de recompensa, “los lugares responsables de que se obtenga una gratificación importante al beber que impulsa a seguir bebiendo”, explica Gual. Unos circuitos que utilizan todas las drogas, y el acohol no es una excepción, para perpetuar su consumo.

Tóxico peligroso
“Los hallazgos nos confirman lo que ya sabemos de los mecanismos a través de los cuales se expresa la adicción y son una ayuda importante para que la sociedad pueda entender que el abuso del alcohol es una enfermedad del cerebro, no un vicio. El paciente no es culpable, sino que requiere ayuda para poderlo superarlo”, resalta este experto.
Para Gual es importante destacar que uno de los factores de riesgo con más peso es la historia personal (consumo precoz, factores estresantes). “La idea básica a transmitir es es que el alcohol es un toxico muy peligroso y cuanto más te acercas a él mayor es el riesgo de problemas, y como sucede siempre, hay personas más susceptibles que otras, según su carga genética. Pero no es incuo para nadie”. El porcentaje de gente joven que admite embriagarse al menos una vez al mes es altísimo, destaca Gual. Y estas intoxicaciones tienen un impacto neuronal claro: muerte de neuronas que alteran el transcurrir de la biografía del individuo.
Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), provoca 3,3 millones de muertes en todo el mundo cada año, el 7,6% de los fallecimientos de hombres y el 4% de los de mujeres, lo que arroja una cifra media del 5,9% de la mortalidad mundial. Cada 10 segundos muere una persona a causa del alcohol. “El alcohol es la causa directa de una de cada ocho muertes anuales en Europa entre los 18 y 65 años de edad. Para que se hagan una idea, es como si desapareciera una ciudad como Lleida cada año”, matiza el doctor Gual.

sic  Fuente: ABC.es

Etiquetas: