Derechos a la Alimentación

Informes del Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter

Más recientes: El potencial transformador del Derecho a la Alimentación, 2014  aquí

Naciones Unidas, Asamblea General – Distr. general 26 de diciembre de 2011
Consejo de Derechos Humanos. 19º período de sesiones
Tema 3 de la agenda – Promoción y protección de todos los derechos humanos, civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, incluido el derecho al desarrollo.

Nota  RAENAS: Del índice del documento original anticipamos los temas que se abordan en tres capítulos y hemos transcripto el resumen y las conclusiones. El acceso online al documento completo en español aquí.

II. Un triple desafío: El papel de los sistemas agroalimentarios: del aumento de la producción a la garantía de una dieta sostenible. Desnutrición y carencia de micronutrientes. Sobrepeso y obesidad
III. Lucha contra la carencia de micronutrientes: Iniciativas recientes centradas en la nutrición. El desafío de la sostenibilidad. El valor añadido de un marco de derechos humanos.
IV. Combatir el sobrepeso y la obesidad. El papel de los sistemas agroalimentarios. Reestructuración de los sistemas agroalimentarios.

Resumen
En el presente informe, presentado al Consejo de Derechos Humanos con arreglo a su resolución 13/4, el Relator Especial sobre el derecho a la alimentación aborda la relación existente entre salud y malnutrición. Muestra por qué la desnutrición, la carencia de micronutrientes y la sobrealimentación son distintos aspectos de la malnutrición que deben encararse de forma conjunta con un enfoque de aprendizaje a lo largo de toda la vida. Los sistemas alimentarios actuales no han conseguido acabar con el hambre y además promueven dietas que generan sobrepeso y obesidad, dos fenómenos que provocan aún más muertes en todo el mundo que un peso inferior al normal. Solo se conseguirá una transición hacia dietas sostenibles apoyando distintos sistemas de explotación agrícola que permitan garantizar a todas las personas el acceso a dietas adecuadas y al mismo tiempo respaldar los medios de subsistencia de los agricultores pobres, y que sean sostenibles desde un punto de vista ecológico. Las mujeres, como principales cuidadoras de los niños pequeños, deben poder tomar decisiones fundamentadas y autónomas en materia de alimentos y alimentación para que sus hijos puedan disfrutar del derecho a un nivel de nutrición que les asegure un crecimiento, una salud y un desarrollo adecuados. La adopción de un marco de derechos humanos puede servir para garantizar que las respuestas a corto plazo no excluyan la posibilidad de soluciones a largo plazo.

pág 22 Conclusiones y recomendaciones
48. El Relator Especial concluye que los actuales sistemas alimentarios presentan graves problemas de funcionamiento. El mundo está pagando un precio exorbitante por el hecho de que no se tengan en cuenta los efectos en la salud al diseñar los sistemas alimentarios, y urge un cambio de rumbo. En los países de la OCDE en particular, donde el nivel de los subsidios agrícolas sigue siendo elevado, con el sistema actual los contribuyentes pagan tres veces por un sistema que tiene todos los ingredientes de una vida poco sana. Los contribuyentes pagan por subsidios mal concebidos que favorecen a la industria agroalimentaria para vender alimentos altamente procesados a expensas de que las frutas y las verduras tengan un precio inferior; sufragan los gastos de comercialización de esa misma industria para vender los alimentos poco saludables, que se deducen de los beneficios imponibles; y costean sistemas de atención de salud para los que las enfermedades no transmisibles representan hoy una carga insostenible. En los países en desarrollo, las principales cargas siguen siendo la desnutrición y la carencia de micronutrientes, pero estos países también son víctimas de esas malogradas políticas. Están viviendo un cambio rápido hacia el consumo de alimentos procesados, que suelen ser importados, y el abandono de las dietas tradicionales por parte de la población local. Este cambio ha limitado las posibilidades de que los agricultores locales logren vivir dignamente de la agricultura.

49. Para combatir las distintas facetas de la malnutrición es preciso adoptar un enfoque de ciclo vital que vele por el derecho a una alimentación adecuada para todos y reformar las políticas agrícolas y alimentarias, incluidos los impuestos, con el fin de reestructurar los sistemas alimentarios para la promoción de una dieta sostenible.  Para esa transición hacen falta una voluntad política firme, un esfuerzo sostenido durante varios años y la colaboración de distintos sectores, como el agrícola, el financiero, el educativo, el comercial y el de la salud. Conforme a estas conclusiones, el Relator Especial formula las siguientes recomendaciones.

50. Los Estados, de conformidad con su obligación de respetar, proteger y hacer efectivo el derecho a una alimentación adecuada para todos, deben:
a) Adoptar una estrategia nacional para la realización del derecho a una alimentación adecuada que integre el objetivo de garantizar el derecho a una alimentación adecuada para todos y establezca metas y plazos concretos para la acción;
b) Incorporar en la legislación interna el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y las recomendaciones de la OMS en materia de comercialización de sucedáneos de la leche materna y de alimentos y bebidas no alcohólicas para niños, y garantizar su aplicación efectiva;
c) Adoptar normas legales sobre la comercialización de los productos alimenticios, en cuanto forma más eficaz de reducir la comercialización de alimentos con alto contenido de grasas saturadas, ácidos grasos trans, azúcar y sal a los niños, según las recomendaciones de la OMS, y limitar la comercialización de estos alimentos dirigida a otros grupos;
d) Aplicar impuestos a los refrescos (bebidas gaseosas), y alimentos con alto contenido de grasas, azúcar y sal, a fin de subvencionar el acceso a las frutas y verduras y las campañas educativas sobre alimentación sana;
e) Reexaminar los sistemas existentes de subsidios agrícolas, a fin de tener en cuenta los efectos de las asignaciones actuales en la salud pública, y utilizar sistemas de adquisición pública en los programas de alimentación escolar y de otras instituciones públicas para apoyar el suministro de alimentos locales y nutritivos, prestando especial atención a los consumidores pobres;
f) Adoptar un plan para sustituir todos los ácidos grasos trans con grasas poliinsaturadas;
g) Redoblar el apoyo a los mercados de agricultores y a la agricultura urbana y periurbana, en los planes de ordenación, a través de incentivos fiscales y garantizando una infraestructura adecuada para unir a productores locales y consumidores urbanos;
h) Completar la reforma del Comité Permanente de Nutrición, con el fin de que se preste la debida atención a la nutrición en todo el sistema de las Naciones Unidas, bajo la orientación multilateral de los gobiernos, con una adecuada participación de organizaciones de la sociedad civil, incluidas organizaciones de agricultores.

51. El sector privado, en consonancia con su responsabilidad de respetar el derecho a una alimentación adecuada, debe:
a) Cumplir cabalmente el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna, absteniéndose de promover el consumo de sucedáneos de la leche materna, y cumplir las recomendaciones de la OMS sobre la comercialización de alimentos y bebidas no alcohólicas para niños, incluso en los lugares donde su aplicación a nivel local es escasa o inexistente;
b) Abstenerse de imponer intervenciones basadas en la nutrición cuando los ecosistemas locales tienen capacidad para ofrecer dietas sostenibles, y velar sistemáticamente por que dichas intervenciones prioricen las soluciones locales y se ajusten al objetivo de avanzar hacia dietas sostenibles;
c) Garantizar, en las cadenas de abastecimiento de alimentos enriquecidos y en las intervenciones basadas en la nutrición, que los trabajadores reciban salarios dignos y que los agricultores reciban un justo pago por sus productos con el fin de hacer efectivo el derecho a una alimentación adecuada de todas las personas afectadas por las intervenciones;
d) Pasar de la oferta de alimentos con alto contenido de grasas, azúcar y sal a alimentos más sanos y eliminar el uso de ácidos grasos trans en el procesamiento de alimentos.

52. La OMS, en el desempeño del mandato que le ha conferido la Asamblea General, debe:
a) Tener en cuenta el papel de una dieta adecuada en la realización del derecho a una alimentación adecuada y el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud, e incluir los principios de derechos humanos de rendición de cuentas, participación y no discriminación en el diseño de un marco mundial de vigilancia general para combatir las enfermedades no transmisibles, así como en los marcos de indicadores sobre nutrición que se están elaborando;
b) Tener en cuenta las conclusiones del presente informe en la preparación de recomendaciones para un conjunto de objetivos mundiales voluntarios para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles.

53. El Equipo de Transición del Movimiento para el Fomento de la Nutrición (Movimiento SUN) y los interesados que participan en él deben:
a) Mejorar el programa del Movimiento SUN basando todas las intervenciones en los principios de derechos humanos de rendición de cuentas, participación y no discriminación, y ajustarlas a las estrategias nacionales amplias para la realización del derecho a la alimentación adoptando un enfoque de ciclo vital a fin de aumentar su eficacia y su capacidad para contribuir a soluciones sostenibles a largo plazo;
b) Adoptar las medidas apropiadas para garantizar que esas intervenciones fortalezcan los sistemas alimentarios locales y favorezcan el cambio a dietas sostenibles.

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